El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Qué pasa en el cerebro durante un derrame cerebral ayuda a dimensionar la urgencia

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Cuando se presenta un derrame cerebral, el tiempo es crucial. Aunque muchas personas han escuchado el término, no siempre comprenden qué ocurre dentro del cerebro durante este evento. Entenderlo permite dimensionar su gravedad, reconocer señales tempranas y actuar con rapidez.

El cerebro necesita un suministro constante de oxígeno y glucosa para funcionar correctamente. En un derrame cerebral, este flujo se interrumpe de forma repentina, ya sea por un bloqueo en una arteria o por la ruptura de un vaso sanguíneo.

En el caso del ictus isquémico, un coágulo impide que la sangre llegue a una parte del cerebro. En el ictus hemorrágico, en cambio, se produce una hemorragia que daña directamente el tejido cerebral. En ambos casos, la actividad de las neuronas se ve afectada en cuestión de minutos.

Al no recibir el flujo adecuado, las neuronas —responsables de transmitir información— comienzan a fallar rápidamente y pueden morir en poco tiempo. Esto provoca que las funciones controladas por la zona afectada se deterioren. Por ejemplo, pueden aparecer problemas para hablar, entender, moverse o incluso parálisis en un lado del cuerpo.

Además, el daño no se limita a un solo punto. Se desencadena una reacción en cadena dentro del cerebro, donde la liberación excesiva de ciertas sustancias puede volverse tóxica para las propias neuronas, empeorando la situación. Aunque el cerebro intenta compensar la falta de oxígeno, estos mecanismos suelen ser insuficientes si no se actúa con rapidez.

Otro factor importante es la inflamación. El tejido cerebral afectado se hincha, aumentando la presión dentro del cráneo, lo que puede dañar áreas cercanas que inicialmente no estaban comprometidas. En casos graves, esta presión puede afectar funciones vitales como la respiración o el ritmo cardíaco.

Por eso se dice que “el tiempo es cerebro”: cuanto más tarda en recibir atención médica una persona, mayor es la pérdida de neuronas y más graves pueden ser las secuelas. Reconocer síntomas como debilidad repentina, dificultad para hablar, confusión o pérdida de la visión puede marcar una gran diferencia.

A pesar de ello, el cerebro tiene cierta capacidad de recuperación gracias a la neuroplasticidad, que permite que otras áreas asuman funciones dañadas. Sin embargo, la recuperación depende en gran medida de la rapidez del tratamiento, la magnitud del daño y el estado general de la persona.

ENFERMEDADES : Scroll infinito y falta de atención: por qué es hora de revalorizar la lectura en papel

Países como Suecia y Noruega, que durante años lideraron la digitalización educativa, han comenzado a revertir ese modelo tras más de una década de implementación. Lo que en su momento se consideró un avance tecnológico ahora es evaluado, según un informe de la UNESCO, como -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana