Por qué salir al aire libre puede ayudarte a comer mejor

La mayoría de las personas acude a un parque para relajarse o hacer ejercicio, pero una investigación reciente sugiere que los espacios verdes también podrían influir positivamente en la forma en que nos alimentamos.
Científicos de la Universidad Drexel identificaron una relación importante entre el tiempo que se pasa en contacto con la naturaleza y la calidad de la dieta diaria.
El estudio, publicado en marzo en la revista Social Science & Medicine, reveló que los adultos que pasan más tiempo al aire libre consumen una mayor cantidad de frutas y verduras en comparación con quienes permanecen principalmente en interiores.
Aunque desde hace tiempo se reconoce que la naturaleza beneficia la salud mental, este trabajo plantea que también puede desempeñar un papel clave en la nutrición.
Para llevar a cabo la investigación, se encuestó a 300 adultos en Estados Unidos, clasificando su contacto con la naturaleza en tres tipos: indirecto (como observarla desde una ventana), incidental (tener plantas cerca) e intencional (visitar parques o áreas naturales).
Además, 30 participantes fueron entrevistados tras analizar en detalle los datos recopilados. El estudio se desarrolló entre septiembre de 2023 y junio de 2024, e incluyó a personas mayores de 18 años con al menos educación secundaria.
Entre los resultados:
Cerca del 39% tenía contacto incidental con la naturaleza menos de una vez por semana. El 55% tenía contacto intencional con la naturaleza con esa misma frecuencia baja. Un 15% interactuaba incidentalmente entre cinco y siete días a la semana. Solo el 9% lo hacía de forma intencional con esa frecuencia.
Los investigadores también evaluaron la calidad de la alimentación y el grado en que los participantes seguían una dieta sostenible o de salud planetaria, basada principalmente en alimentos de origen vegetal y enfocada en el bienestar humano y ambiental.
Encontraron que tanto el contacto incidental como el intencional con la naturaleza se asociaban con hábitos alimenticios más saludables y sostenibles.
Según Brandy-Joe Milliron, coautor del estudio, estos hallazgos sugieren que la naturaleza no solo acompaña estilos de vida saludables, sino que actúa como un factor activo en la salud.
Una posible explicación radica en la reducción del estrés que ocurre al estar en entornos naturales.
Los participantes reportaron menores niveles de ansiedad y depresión al pasar tiempo al aire libre. Esto, a su vez, disminuye la probabilidad de comer por motivos emocionales y favorece decisiones más conscientes respecto a la alimentación.
En entrevistas más profundas, los investigadores observaron que sentirse conectado con la naturaleza aumentaba la conciencia sobre el propio bienestar físico, motivando a las personas a elegir alimentos más saludables tanto para ellas como para el medio ambiente.
La autora principal, Dahlia Stott, destacó que este estudio es de los primeros en evidenciar que el contacto con la naturaleza puede fomentar mejores hábitos alimenticios, además de ser una estrategia accesible para mejorar la salud sin necesidad de gastar en gimnasios.
Ya sea caminando en un bosque o simplemente descansando en un jardín, los expertos recomiendan aprovechar los espacios verdes cercanos como una forma sencilla de promover el bienestar a largo plazo.
ENFERMEDADES : La pérdida parental por drogas y violencia aumenta el riesgo de muerte infantil en un 2.000%
Cuando un padre fallece de forma inesperada por violencia, suicidio o adicción, el impacto emocional en los hijos es enorme. Un estudio reciente indica que este dolor no solo deja secuelas emocionales, sino que también incrementa de manera importante el riesgo de que estos -- leer más
Noticias del tema