El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Pie diabético: 9 señales de alerta temprana para prevenir amputaciones

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

El pie diabético es una de las complicaciones más graves y costosas asociadas a la diabetes mal controlada. Surge principalmente por la combinación de daño nervioso (neuropatía) y problemas de circulación.

Reconocer las señales tempranas es fundamental para prevenir úlceras, infecciones e incluso amputaciones que pueden afectar de manera significativa la calidad de vida. Mantener cuidados preventivos diarios y detectar a tiempo cambios en la sensibilidad o en la apariencia de la piel permite actuar con rapidez ante este riesgo metabólico que afecta a millones de personas.

1. Disminución progresiva de la sensibilidad al frío y al calor El daño en los nervios periféricos puede impedir que la persona perciba temperaturas extremas. La incapacidad para sentir el agua muy caliente o el suelo frío es una señal temprana peligrosa, ya que aumenta el riesgo de quemaduras o lesiones en la piel sin que el paciente lo note.

2. Hormigueo y sensación de pinchazos frecuentes Este síntoma, conocido como parestesia, suele manifestarse como un hormigueo persistente que con frecuencia se intensifica durante la noche. Indica que los niveles elevados de glucosa están dañando de manera progresiva los nervios de las piernas y los pies.

3. Cambios en el color de la piel del pie Si la piel adquiere un tono rojizo, azulado o excesivamente pálido, puede ser señal de un problema circulatorio importante. Estas alteraciones indican que el flujo sanguíneo no está oxigenando adecuadamente los tejidos, lo que aumenta el riesgo de necrosis o gangrena.

4. Formación de callos en zonas de presión Las alteraciones en la forma de caminar pueden generar callosidades gruesas en determinadas áreas del pie. Si no se tratan, estas zonas endurecidas pueden ocultar sangrados internos o úlceras que pasan desapercibidas debido a la pérdida de sensibilidad y que pueden infectarse.

5. Sequedad intensa y descamación de la piel La diabetes puede afectar el funcionamiento de las glándulas sudoríparas, reduciendo la hidratación natural del pie. Esto provoca grietas profundas en la piel que facilitan la entrada de bacterias y aumentan el riesgo de infecciones.

6. Hinchazón o edema en los tobillos y pies La mala circulación y la retención de líquidos pueden provocar inflamación en los pies. Si la hinchazón aparece en un solo pie o está acompañada de calor en la zona, es importante acudir al médico para descartar infecciones o problemas vasculares.

7. Cicatrización lenta de pequeñas heridas Una lesión leve que no sana en pocos días debe considerarse una señal de alerta. La falta de oxígeno y nutrientes en los tejidos dificulta la reparación natural de la piel, lo que puede transformar una herida pequeña en una lesión crónica.

8. Cambios o deformaciones en los dedos El daño nervioso puede debilitar los músculos del pie y provocar deformaciones, como los llamados dedos en garra. Estas alteraciones aumentan la fricción con el calzado y favorecen la aparición de heridas que el paciente puede no percibir.

9. Mal olor persistente en los pies Un olor fuerte y constante puede indicar la presencia de infecciones por hongos o bacterias entre los dedos o debajo de las uñas. Debido a la menor capacidad del organismo para combatir infecciones, es importante recibir atención médica para evitar que estas se propaguen hacia tejidos más profundos.

ENFERMEDADES: Qué determina que las personas desarrollen alergia a ciertos alimentos

Un equipo de investigadores logró un avance importante para comprender por qué el organismo tolera la mayoría de los alimentos sin generar alergias, mientras que algunos ingredientes desencadenan reacciones potencialmente peligrosas. Científicos de la Stanford University, -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana