El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Los científicos están probando algo que parece salido de la ciencia ficción

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Las computadoras actuales funcionan gracias a millones de transistores de silicio organizados en circuitos cada vez más pequeños. Sin embargo, algunos científicos están explorando una alternativa muy diferente: utilizar organismos vivos como base para procesar información. En este campo emergente, los hongos han comenzado a destacar como candidatos inesperados.

Debajo del suelo, los hongos desarrollan extensas redes llamadas micelio, formadas por filamentos microscópicos que conectan amplias zonas del terreno. Además de transportar nutrientes, estas redes generan señales eléctricas complejas, lo que ha despertado el interés de los investigadores que estudian su posible uso en sistemas de computación biológica.

Redes de hongos que actúan como circuitos

Uno de los científicos que ha investigado esta idea es Andrew Adamatzky, director del Unconventional Computing Laboratory de la University of the West of England. Sus estudios muestran que algunos hongos producen patrones eléctricos organizados que recuerdan a los impulsos que utilizan las neuronas para comunicarse.

Para estudiar este fenómeno, los investigadores colocan electrodos en sustratos colonizados por micelio y registran la actividad eléctrica mientras modifican condiciones ambientales como la humedad o la temperatura. Los experimentos han demostrado que estas redes biológicas pueden adaptar su respuesta a estímulos repetidos, cambiando la forma en que conducen la electricidad.

Este comportamiento se relaciona con un fenómeno llamado Memristor o memristividad, en el que un material conserva una especie de memoria de las señales eléctricas que ha recibido previamente. Aunque no se trata de aprendizaje en sentido biológico, sí representa una forma de respuesta basada en experiencias anteriores.

Una alternativa más sostenible

Además de su interés científico, la computación basada en hongos podría tener ventajas ambientales. La fabricación de microchips requiere grandes cantidades de agua, energía y minerales poco comunes. En contraste, los sistemas basados en micelio pueden cultivarse con recursos mínimos, incluso utilizando residuos orgánicos.

El investigador John LaRocco, de la Ohio State University, ha experimentado con micelio del Shiitake, un hongo comestible y fácil de cultivar. Sus pruebas indican que estas redes biológicas pueden operar a frecuencias de varios miles de hercios, suficientes para ciertas aplicaciones electrónicas.

Sensores naturales y materiales inteligentes

Otra ventaja de los hongos es su extraordinaria sensibilidad al entorno. El micelio puede detectar cambios en la luz, la humedad, el pH, la presencia de sustancias químicas o incluso presiones mecánicas.

Por esta razón, algunos investigadores imaginan aplicaciones donde el micelio no funcione exactamente como una computadora tradicional, sino como parte de materiales inteligentes capaces de monitorear su entorno. En el futuro, estas redes podrían integrarse en suelos agrícolas, edificios o infraestructuras para detectar contaminantes, variaciones ambientales o posibles daños estructurales.

Los retos de las computadoras vivas

A pesar de su potencial, la computación fúngica enfrenta varios desafíos. Los sistemas basados en micelio son mucho más lentos que los circuitos de silicio, y su comportamiento puede variar según la especie de hongo o incluso entre colonias diferentes.

Además, incorporar organismos vivos en dispositivos tecnológicos exige controlar cuidadosamente condiciones como la temperatura, la humedad y el suministro de nutrientes.

Por ello, muchos científicos creen que el futuro no consistirá en reemplazar los chips tradicionales, sino en desarrollar sistemas híbridos donde la electrónica convencional y las redes biológicas trabajen de forma conjunta. Si esta idea prospera, es posible que las computadoras del futuro no solo se fabriquen en plantas industriales, sino que también puedan cultivarse como organismos vivos.

ENFERMEDADES: El cerebro masculino y femenino no procesan igual los fármacos de moda contra la obesidad

Desde hace algunos años, términos como Semaglutida o Liraglutida han dejado de ser exclusivos de los congresos de endocrinología para convertirse en medicamentos ampliamente conocidos a nivel mundial. Estos fármacos, que imitan la acción de la hormona GLP-1, han revolucionado -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana