La alerta de hipertensión del Apple Watch presenta lagunas entre los mayores

Una nueva herramienta del Apple Watch permite monitorear de forma pasiva el flujo sanguíneo y avisar a los usuarios si existe la posibilidad de que padezcan hipertensión.
No obstante, un estudio reciente advierte que la falta de una notificación no significa necesariamente que la presión arterial sea normal. Según los hallazgos publicados el 9 de febrero en Journal of the American Medical Association, existen vacíos importantes en el sistema de alertas que podrían generar una sensación equivocada de tranquilidad.
De hecho, los investigadores señalaron que no recibir una alerta resulta mucho menos tranquilizador en personas mayores que en jóvenes.
El equipo, encabezado por Adam Bress, profesor de ciencias de la salud poblacional en la Universidad de Utah, explicó que, si bien esta función —disponible para más de 200 millones de usuarios en el mundo— abre la puerta a detectar casos de hipertensión no diagnosticada, también conlleva el riesgo de clasificaciones incorrectas. Según indicaron, aunque muchas personas que desconocen su condición podrían ser alertadas, un número aún mayor con hipertensión podría no recibir ninguna notificación.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó esta función en septiembre. A diferencia de los métodos tradicionales, el reloj no utiliza un manguito inflable, sino sensores ópticos que analizan patrones de flujo sanguíneo. Apple ha aclarado que la herramienta no busca establecer un diagnóstico, sino motivar a los usuarios a consultar a un profesional de salud si se detecta una posible anomalía.
En un estudio de validación realizado por la propia compañía, se observó que cerca del 59% de las personas con hipertensión sin diagnosticar no recibirían una alerta, mientras que alrededor del 8% de quienes no padecen la condición podrían recibir una notificación errónea.
Aunque los investigadores reconocen que cualquier incremento en la detección de hipertensión es valioso —dado que se trata de un “asesino silencioso” que suele no presentar síntomas y es uno de los principales factores modificables de enfermedad cardiovascular—, quisieron analizar con mayor profundidad la efectividad real del dispositivo.
Para ello, utilizaron datos de un estudio federal en curso sobre la salud de la población estadounidense y estimaron cómo las notificaciones del Apple Watch podrían reflejar la probabilidad real de hipertensión.
Entre adultos menores de 30 años, recibir una alerta elevaba la probabilidad de hipertensión del 14% al 47%. En cambio, no recibirla la reducía al 10%.
En personas de 60 años o más, una notificación incrementaba la probabilidad del 45% al 81%, lo cual es coherente con la mayor prevalencia en este grupo. Sin embargo, la ausencia de alerta apenas disminuía el riesgo estimado, pasando del 45% al 34%, que sigue siendo alto. Esto demuestra que, en adultos mayores, no recibir una advertencia no debe interpretarse como garantía de buena salud cardiovascular.
Un patrón similar se observó en adultos negros, quienes presentan mayor riesgo de enfermedad cardíaca: la probabilidad de hipertensión aumentaba del 36% al 75% al recibir una alerta, pero solo descendía al 26% si no la recibían. En comparación, en adultos hispanos una alerta elevaba el riesgo estimado del 24% al 63%, mientras que la ausencia de notificación lo reducía al 17%.
En conjunto, los resultados sugieren que los relojes inteligentes pueden servir como herramienta complementaria para el monitoreo de la presión arterial, pero no deben reemplazar las mediciones convencionales con manguito.
Bress señaló que, si estas alertas motivan a las personas a buscar atención médica y confirmar el diagnóstico con métodos estándar, el impacto será positivo. Recomienda que, ante una notificación del Apple Watch, los médicos realicen una medición adecuada en consultorio con manguito y consideren mediciones adicionales en casa o mediante monitoreo ambulatorio para confirmar el diagnóstico.
El equipo de investigación planea continuar evaluando la precisión y utilidad clínica de esta tecnología en estudios posteriores.
ENFERMEDADES: Coahuila descarta uso de cubrebocas por sarampión
Las autoridades de salud en Coahuila informaron que, a diferencia de otras entidades, no se implementará el uso obligatorio de cubrebocas en las escuelas pese al aumento de casos de sarampión en el país. El secretario de Salud estatal, Eliud Aguirre Vázquez, señaló -- leer más
Noticias del tema