El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

El corazón humano intenta repararse tras un infarto

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Durante décadas, se ha considerado que el corazón adulto tiene una capacidad regenerativa extremadamente limitada, especialmente después de un infarto de miocardio. Aunque las células cardíacas pueden renovarse en cierta medida, esta capacidad resulta insuficiente para reconstruir grandes cantidades de músculo perdido.

Ahora, nuevas investigaciones realizadas en corazones humanos adultos ofrecen una perspectiva diferente: algunas células cardíacas parecen intentar reactivar mecanismos asociados con la división celular después de sufrir una lesión, pero el proceso suele quedar incompleto.

El hallazgo cambia una de las preguntas fundamentales de la medicina regenerativa. En lugar de preguntarse únicamente si el corazón puede regenerarse, los investigadores buscan determinar qué mecanismos impiden que esa respuesta llegue hasta el final.

Si en el futuro se consigue superar este bloqueo de manera segura, podrían desarrollarse tratamientos capaces de favorecer la reparación del músculo cardíaco después de un infarto.

¿Qué sucede en el corazón cuando ocurre un infarto?

Un infarto de miocardio ocurre cuando una arteria coronaria se bloquea y una parte del músculo cardíaco deja de recibir suficiente oxígeno. Si el flujo sanguíneo no se restablece rápidamente, una proporción de las células musculares del corazón muere.

El organismo intenta estabilizar la zona lesionada mediante la formación de tejido cicatricial. Aunque esta respuesta es fundamental para evitar que la pared cardíaca se debilite, la cicatriz no posee la misma capacidad de contracción que el músculo cardíaco sano.

Por ello, cuando la lesión es extensa, puede disminuir la capacidad del corazón para bombear sangre y aumentar con el tiempo el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca.

Los cardiomiocitos adultos conservan una capacidad limitada de renovación

Los cardiomiocitos, las células responsables de la contracción del corazón, adquieren un elevado grado de especialización después del nacimiento. A diferencia de muchas células de otros tejidos, su capacidad para proliferar disminuye considerablemente durante la vida adulta.

Esto no significa que el corazón sea completamente incapaz de renovar sus células. Existen evidencias de un nivel bajo de renovación de cardiomiocitos, pero esta capacidad es demasiado limitada para sustituir rápidamente el músculo que puede perderse durante un infarto importante.

La investigación reciente resulta especialmente interesante porque apunta a que algunas células adultas pueden reactivar programas relacionados con la división celular después de una lesión.

¿Cómo intenta regenerarse el corazón?

Un estudio publicado en 2026 utilizó diferentes técnicas de análisis molecular para estudiar corazones humanos adultos y compararlos con tejido cardíaco de etapas tempranas del desarrollo.

Entre las herramientas utilizadas se encuentran la secuenciación de ARN de núcleo único, la transcriptómica espacial y el análisis de la cromatina, técnicas que permiten observar con gran detalle qué genes y programas celulares están activos en diferentes regiones y tipos de células.

Los investigadores encontraron señales compatibles con la reentrada de una pequeña población de cardiomiocitos adultos en el ciclo celular después de una lesión.

Sin embargo, esto no significa que estas células se multipliquen de manera eficiente.

El principal problema: la división celular no llega hasta el final

Para que una célula se divida correctamente debe completar varias etapas. No basta con duplicar el material genético; también debe producirse la mitosis y posteriormente la citocinesis, proceso mediante el cual la célula se separa físicamente en dos células hijas.

Los resultados sugieren que algunos cardiomiocitos adultos pueden activar parte de este programa, pero muchos no consiguen completar la división.

En términos sencillos, el corazón parece conservar una especie de programa de reparación parcialmente activo, pero existen mecanismos que impiden que la célula complete el proceso necesario para generar nuevos cardiomiocitos funcionales.

¿Por qué resulta tan difícil regenerar el músculo cardíaco?

Una de las dificultades está relacionada con el alto grado de especialización de los cardiomiocitos.

Estas células deben contraerse de manera coordinada y mantener una actividad eléctrica extremadamente precisa durante toda la vida. Modificar su estado para favorecer la proliferación podría alterar temporalmente características necesarias para el funcionamiento normal del corazón.

Además, estimular la multiplicación celular sin un control adecuado podría generar problemas como crecimiento celular desorganizado o alteraciones del ritmo cardíaco.

Por ello, el objetivo no consiste simplemente en obligar a las células cardíacas a dividirse, sino en conseguir que lo hagan de manera controlada y posteriormente recuperen las características necesarias para funcionar correctamente.

¿Qué estrategias están estudiando los científicos?

La medicina regenerativa cardíaca está explorando diferentes estrategias para favorecer la reparación después de una lesión.

Entre ellas se encuentran la reprogramación celular parcial, la modificación de determinadas vías metabólicas y la manipulación de señales moleculares relacionadas con el desarrollo del corazón.

También se estudia cómo conseguir que las células que eventualmente puedan generarse alcancen una madurez adecuada y se integren correctamente con el tejido existente.

Esto es fundamental porque generar nuevas células no sería suficiente: deben ser capaces de contraerse, comunicarse eléctricamente con las células vecinas y contribuir al funcionamiento normal del corazón.

¿Podría convertirse en un tratamiento para quienes han sufrido un infarto?

Por ahora, estos descubrimientos no representan una terapia disponible para pacientes.

El tratamiento del infarto continúa dependiendo principalmente de restaurar cuanto antes el flujo sanguíneo, limitar la cantidad de músculo que muere y prevenir nuevas complicaciones. Cuanto más rápido se reabra la arteria responsable del infarto, mayor será la posibilidad de conservar tejido cardíaco.

Actualmente no existe un tratamiento aprobado capaz de reconstruir de forma completa el músculo cardíaco perdido mediante la activación de la regeneración natural de los cardiomiocitos.

Un nuevo enfoque para la medicina regenerativa

El interés de estos hallazgos radica en que podrían indicar que el corazón adulto no carece por completo de mecanismos regenerativos, sino que estos permanecen fuertemente restringidos.

Comprender los puntos exactos en los que se detiene la división celular podría permitir desarrollar tratamientos destinados a desbloquear determinadas etapas del proceso.

Sin embargo, cualquier estrategia de este tipo tendría que superar primero importantes desafíos de seguridad. Una regeneración eficaz tendría que producir tejido cardíaco funcional sin provocar arritmias, crecimiento celular descontrolado u otras complicaciones.

¿Qué significa este descubrimiento para los pacientes?

El hallazgo representa un avance importante para comprender cómo responde el corazón humano ante una lesión, pero todavía existe una considerable distancia entre identificar un mecanismo biológico y convertirlo en un tratamiento.

Los resultados deberán ser confirmados mediante investigaciones independientes y estudios más amplios. También será necesario comprobar si las estrategias capaces de estimular la proliferación de cardiomiocitos funcionan de manera segura en personas que han sufrido un infarto.

El corazón podría tener una capacidad regenerativa mayor de lo que se pensaba

La imagen de un corazón adulto completamente incapaz de renovarse está siendo reemplazada por una visión más compleja. El órgano conserva cierta capacidad de renovación y, ante una lesión, algunas células parecen intentar activar programas relacionados con la proliferación.

El gran desafío consiste ahora en descubrir por qué ese proceso se detiene y cómo podría completarse de manera segura.

Si la investigación logra resolver este problema, la medicina podría acercarse a tratamientos capaces de reparar parte del músculo cardíaco perdido después de un infarto. Por el momento, se trata de una posibilidad prometedora en investigación, no de una terapia disponible.

Mientras tanto, la prevención y el tratamiento oportuno del infarto siguen siendo fundamentales. Controlar factores como la presión arterial, el colesterol, el tabaquismo, la diabetes y otros riesgos cardiovasculares continúa siendo la estrategia más eficaz para proteger el corazón.

ENFERMEDADES: Cuándo un ganglio inflamado en el cuello puede ser una señal de cáncer

El cáncer de próstata se encuentra entre los tumores más frecuentes en los hombres a nivel mundial. Según las estimaciones de GLOBOCAN correspondientes a 2022, ese año se registraron 1.467.854 nuevos casos y 397.430 muertes por esta enfermedad en todo el mundo. El tumor -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana