Cómo rejuvenecer el cerebro según la ciencia para vivir hasta 15 años más

Una investigación reciente difundida en la reconocida revista Nature Medicine ha puesto sobre la mesa una conclusión preocupante: la edad biológica del cerebro podría influir de manera directa en la esperanza de vida.
El análisis señala que las personas cuyo cerebro presenta señales de envejecimiento acelerado casi triplican el riesgo de fallecer en un lapso de 15 años. Este hallazgo replantea la forma en que entendemos la longevidad, ya que no sería únicamente la edad cronológica la que determina la salud, sino el estado real de las estructuras neuronales.
Los resultados muestran una diferencia significativa en términos de riesgo. Mientras un cerebro biológicamente “más viejo” se asocia con mayor mortalidad, quienes conservan un cerebro funcionalmente joven pueden disminuir hasta en un 40% la probabilidad de muerte prematura. Así, la distancia entre la edad del documento de identidad y la edad biológica cerebral emerge como un biomarcador clave en la medicina preventiva.
Alzheimer y deterioro de la plasticidad
El impacto de este envejecimiento cerebral acelerado es aún más preocupante al analizar su relación con enfermedades neurodegenerativas. El estudio indica que tener un cerebro biológicamente envejecido multiplica por doce el riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer. En contraste, mantener un cerebro joven reduce ese riesgo a cerca de una cuarta parte del promedio.
Los científicos explican que este proceso se vincula con una pérdida acelerada de la plasticidad sináptica. Esto no solo repercute en la memoria o la concentración, sino también en la capacidad del sistema nervioso para adaptarse, autorregularse y repararse. En consecuencia, el deterioro no se limita a olvidos ocasionales, sino que implica un desgaste progresivo que puede afectar la salud integral del organismo.
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