El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Cinco señales de deterioro cognitivo y cómo prevenir, según un neurocientífico

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Los olvidos leves forman parte del envejecimiento normal. Sin embargo, cuando estos lapsus de memoria se vuelven más frecuentes, podrían indicar que en el cerebro está ocurriendo algo más serio, advierten los especialistas.

Según la Cleveland Clinic, al pensar en deterioro cognitivo, la pérdida de memoria suele ser el primer síntoma que viene a la mente, aunque no es el único. Olvidar datos o rostros es solo una de las señales posibles.

“Para algunas personas, las mayores dificultades aparecen al comunicarse, sentirse desorientadas o al intentar realizar actividades cotidianas. Cada cerebro es distinto, por lo que la experiencia de una persona puede diferir por completo de la de otra”, explicó la institución.

El deterioro de la salud cognitiva puede manifestarse de manera repentina, señaló Ben Parris, profesor de cognición y neurociencia cognitiva de la Facultad de Psicología de la Universidad de Bournemouth, en el Reino Unido.

Parris explicó que con la edad el lóbulo frontal —responsable de planificar, organizar y mantener la concentración— comienza a disminuir su volumen, lo que impacta funciones clave. “Puede notarse mayor dificultad para seguir conversaciones, recordar números telefónicos o realizar tareas habituales como hacer compras. Esto sucede porque el lóbulo frontal se va desgastando, algo que ocurre en todas las personas, aunque a ritmos distintos”, comentó en una entrevista con The Telegraph.

Esta región del cerebro, ubicada detrás de la frente, alberga las funciones ejecutivas esenciales que permiten interactuar con el entorno. Aunque la demencia acelera este proceso, no son condiciones equivalentes, aclaró el especialista.

De acuerdo con Parris, el lóbulo frontal puede mantenerse en buen estado incluso después de los 60 años. Identificar el momento en que comienza a deteriorarse resulta fundamental para intervenir a tiempo y frenar su progresión.

¿Deterioro cognitivo o demencia?

Según el portal oficial del gobierno de Estados Unidos sobre el Alzheimer, el deterioro cognitivo leve se caracteriza por presentar más dificultades de memoria o pensamiento de lo esperado para la edad, aunque sin llegar a interferir gravemente en la vida diaria.

“Los síntomas no alcanzan la gravedad de la enfermedad de Alzheimer ni de otras demencias relacionadas. Por lo general, quienes lo padecen pueden cuidarse solos y mantener sus actividades habituales”, señala la fuente.

La demencia, en cambio, es un término amplio que engloba diversas afecciones neurológicas progresivas que afectan la capacidad de pensar, recordar y razonar hasta el punto de interferir con la vida cotidiana. En muchos casos, también se producen cambios en la conducta, las emociones y la personalidad.

El doctor Norberto Raschella, jefe de Neurología del Hospital Austral, explicó que la demencia es un concepto general que reúne enfermedades que comprometen la cognición. “El Alzheimer es la demencia más frecuente y suele iniciarse con alteraciones en la memoria inmediata o reciente”, detalló.

Asimismo, definió a la demencia como un proceso crónico e irreversible que afecta funciones intelectuales como la memoria, el lenguaje, la percepción visual, el cálculo, la planificación y la abstracción, generando un deterioro significativo en la vida personal, laboral y social.

Entre los distintos tipos de demencia se incluyen la enfermedad de Alzheimer, la demencia frontotemporal, la demencia con cuerpos de Lewy, la demencia vascular y la demencia mixta. Aunque el Alzheimer concentra la mayoría de los casos, existen más de 200 tipos distintos, cada uno con características y tratamientos propios.

El profesor Parris destacó algunos signos tempranos a los que conviene prestar atención:

Dificultad para realizar varias tareas al mismo tiempo. La incapacidad para alternar entre actividades, como cocinar y conversar simultáneamente, puede ser una de las primeras señales. “Se pierde la agilidad mental previa, cuesta concentrarse y adaptarse. Esto refleja problemas en la flexibilidad cognitiva”, explicó.

Omisión frecuente de palabras al hablar. Saltarse o confundir palabras de manera habitual, más allá del cansancio ocasional, puede indicar fallas en la inhibición de la respuesta, una función vinculada al lóbulo frontal que permite filtrar información irrelevante.

Sustitución de palabras relacionadas. Decir una palabra similar en lugar de la correcta —por ejemplo, “cuchara” en vez de “tenedor”— sugiere dificultades en el control del lenguaje. A medida que el deterioro avanza, la distancia entre la palabra buscada y la pronunciada puede aumentar, lo que ayuda a evaluar la gravedad del problema.

Olvidos repetidos en actividades diarias. Dejar la billetera al salir de casa o olvidar pasos de una tarea habitual puede reflejar fallos en la memoria de trabajo. Aunque estos descuidos pueden aparecer con la edad, su aumento en frecuencia justifica una consulta médica, ya que podría tratarse de un signo temprano de demencia.

ENFERMEDADES: El 99% de los infartos y ACV dan señales de alerta

Prácticamente todos los eventos cardiovasculares —como infartos, accidentes cerebrovasculares (ACV) e insuficiencia cardíaca— ocurren en personas que ya presentan uno o más factores de riesgo conocidos. Así lo demostró un estudio internacional publicado en el Journal -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana