Arrancarte una cana podría dañar tu cabello: piénsalo dos veces antes de hacerlo

Si al verte en el espejo notas una cana y tu reacción inmediata es arrancarla, conviene pensarlo dos veces. Aunque parezca algo sin importancia, los especialistas advierten que quitar una cana puede afectar el folículo y generar efectos negativos a largo plazo en la salud del cabello.
¿Por qué aparecen las canas?
Según los Institutos Nacionales de Salud, el color del cabello depende de unas células llamadas melanocitos, encargadas de producir melanina, el pigmento que le da tonalidad al pelo.
Estos melanocitos se desarrollan a partir de células madre melanocíticas que se encuentran dentro del folículo piloso, la estructura que envuelve la raíz del cabello. Con el paso de los años, estas células madre disminuyen o desaparecen, lo que provoca que el nuevo cabello crezca con menos pigmento y adquiera un tono gris o blanco.
¿Qué factores influyen en su aparición?
Aunque el envejecimiento es la causa principal de las canas, no es la única. El estrés también tiene un papel relevante.
Investigaciones citadas por los Institutos Nacionales de Salud indican que el estrés puede liberar norepinefrina en el folículo piloso, una sustancia que afecta a las células madre responsables de producir melanocitos. Cuando estas células se dañan o desaparecen, el cabello pierde su color natural y se vuelve gris o blanco.
¿Arrancar una cana hace que salgan más?
Este es un mito muy extendido, pero no es cierto que al quitar una cana aparezcan varias más en su lugar.
No obstante, arrancarla sí puede dañar el folículo. Si vuelve a crecer cabello en esa zona, probablemente también será blanco, ya que el folículo ya no dispone de la cantidad necesaria de pigmento para producir un cabello con color.
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