El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Fatiga crónica: por qué estoy tan cansado aunque duerma bien

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Sentirse agotado todos los días se ha convertido en una queja común, aunque no siempre es sencillo determinar por qué ocurre. Si bien dormir mal es una de las causas más habituales, los expertos señalan que la fatiga también puede estar vinculada con hábitos diarios, trastornos del sueño o incluso problemas médicos que requieren evaluación.

En Estados Unidos, alrededor de un tercio de los adultos duerme menos de lo recomendado, según el CDC. Esta falta de descanso reparador —tanto por factores externos como por decisiones personales— contribuye a un cansancio constante que afecta el desempeño, la productividad e incluso la seguridad al conducir o trabajar.

Cansancio y somnolencia: no son lo mismo

Aunque suelen confundirse, “sentirse cansado” y “tener sueño” describen sensaciones distintas. La somnolencia es la necesidad fisiológica de dormir, mientras que la fatiga implica falta de energía generalizada, aun después de haber descansado.

“La somnolencia es ese impulso de dormir que aumenta conforme se acumulan las horas despierto”, explica Aarthi Ram, neuróloga y especialista en medicina del sueño en Houston Methodist. Dormir en el momento adecuado y lograr un descanso profundo suele bastar para despertar con energía… salvo que algo altere el ciclo, como tomar una siesta demasiado larga por la tarde, lo que retrasa la hora de dormir.

Dormirse en cuestión de minutos tras haber dormido solo cuatro o cinco horas indica somnolencia, señala Ram. En esos casos, la solución inmediata es dormir más; si ocurre repetidamente, es hora de revisar los hábitos de sueño.

Cómo mejorar la higiene del sueño

Una rutina nocturna adecuada puede disminuir la somnolencia y evitar problemas mayores. Las recomendaciones incluyen:

Dormir entre 7 y 9 horas cada noche

Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse

Usar un ambiente oscuro, fresco, silencioso y sin distracciones

Evitar pantallas al menos 30 minutos antes de dormir

Reducir siestas largas, alcohol, cafeína y comidas pesadas antes de acostarse

No siempre es posible seguir estas reglas —como en el caso de padres con bebés pequeños—, pero enfocarse en lo que sí se puede controlar y recurrir a siestas breves puede ser útil.

Si pese a dormir lo suficiente el cansancio continúa, probablemente no se trate solo de sueño, sino de fatiga.

Qué es la fatiga y por qué aparece

La fatiga es un agotamiento profundo que afecta la atención, la motivación y la capacidad para realizar tareas diarias. “Si una persona llega exhausta a casa cada tarde, sin una razón evidente, hablamos de fatiga”, explica Ram.

Aunque la falta de sueño puede influir, dormir bien no siempre la resuelve. “Puede existir somnolencia, pero aun así la persona no se siente recuperada al despertar”, aclara la especialista.

Entre los factores de estilo de vida que con más frecuencia causan fatiga se encuentran:

Mal descanso nocturno

Alimentación inadecuada

Sedentarismo

Estrés

Consumo de alcohol o sustancias

Estos factores crean un círculo vicioso: la inactividad dificulta dormir bien y dormir mal reduce la energía para hacer ejercicio, lo que intensifica la fatiga.

Mejorar la dieta, retomar el movimiento, moderar el alcohol y aplicar técnicas de manejo del estrés pueden ayudar a romper ese ciclo.

Cuando el cansancio crónico tiene otra explicación

Si los cambios de hábitos no son suficientes, tal vez la causa esté relacionada con un trastorno del sueño, efectos secundarios de medicamentos o alguna enfermedad.

Uno de los trastornos más comunes es la apnea obstructiva del sueño, que se diagnostica mediante un estudio de sueño. “Muchos no saben que la padecen”, comenta Ram. Aunque duerman varias horas, se levantan sin sentirse descansados y presentan fatiga diurna.

Algunos medicamentos —como benzodiacepinas, betabloqueadores, opioides o ciertos antihistamínicos— también pueden causar fatiga. A ello se suman problemas de salud que generan cansancio persistente: deficiencias vitamínicas, obesidad, ansiedad, depresión, alteraciones hormonales, enfermedades autoinmunes o del corazón, entre otras.

Debido a la variedad de posibles causas, es aconsejable consultar a un médico cuando el cansancio es constante o no tiene explicación aparente. El especialista evaluará hábitos, antecedentes, estilo de vida y otros síntomas para determinar si bastan ajustes en la rutina o si se necesitan estudios adicionales, como análisis de laboratorio o un estudio de sueño.

ENFERMEDADES: El patrón que se repite cada semana y la explicación científica detrás del riesgo

La frecuencia de infartos graves alcanza su nivel más alto los lunes y, en segundo lugar, los domingos, según un análisis presentado en la Conferencia de la Sociedad Cardiovascular Británica. El estudio, realizado en Irlanda, confirma que el inicio de la semana es el momento -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana