Diferencias entre un ataque de ansiedad y un ataque cardiaco

El dolor en el pecho, la dificultad para respirar y la sensación de miedo pueden presentarse tanto en un ataque de pánico como en un infarto. Diferenciar entre ambos es fundamental para actuar a tiempo y proteger tu salud.
Origen del dolor: En un infarto, el dolor se percibe como una presión intensa en el centro del pecho que puede irradiarse al brazo, cuello, mandíbula o espalda. En un ataque de ansiedad, el dolor suele ser más punzante, agudo y localizado en un punto específico del pecho.
Sensación del dolor: El dolor de un infarto se describe como aplastante o pesado, mientras que en un ataque de ansiedad se siente como punzada o pinchazo.
Irradiación: El dolor cardíaco puede expandirse hacia el brazo izquierdo, la espalda o la mandíbula. En cambio, el dolor por ansiedad se mantiene restringido al pecho.
Duración de los síntomas: Los síntomas de un infarto duran más de 20 minutos y tienden a intensificarse con el tiempo. Los de un ataque de ansiedad alcanzan su punto máximo en unos 10 minutos y luego disminuyen.
Desencadenante: Un infarto puede ocurrir en cualquier momento, incluso en reposo. Un ataque de ansiedad suele aparecer en respuesta a una situación estresante o de miedo.
Respiración: En un infarto, la falta de aire es intensa y constante. En la ansiedad, la respiración se vuelve rápida y superficial, provocando mareos u hormigueo en manos y pies.
Tipo de sudoración: En un infarto la sudoración es fría y pegajosa; en un ataque de ansiedad es caliente y suele ir acompañada de temblores.
Respuesta a la medicación: El dolor de un infarto puede aliviarse parcialmente con nitroglicerina o aspirina, mientras que los síntomas de ansiedad no responden a estos medicamentos.
Historial clínico: Las personas con antecedentes familiares de enfermedades cardíacas, hipertensión, diabetes o colesterol alto tienen mayor riesgo de infarto. Aquellos con episodios previos de pánico o trastornos de ansiedad tienen más probabilidad de sufrir un ataque de ansiedad.
Diferenciar estos síntomas y conocer tu historial médico es clave para saber cuándo buscar atención médica inmediata.
ENFERMEDADES: Después de los 40: cuatro análisis que ayudan a vigilar el riesgo cardiovascular
Llegar a los 40 años puede ser una buena oportunidad para reforzar la prevención de las enfermedades cardiovasculares. Tener el colesterol total dentro de los valores considerados normales no significa necesariamente que el riesgo de aterosclerosis sea bajo. La acumulación -- leer más
Noticias del tema