El Tiempo de Monclova 🔍

OPINIÓN Columna Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Se fue Taddei, pero ¿y sus padrinos?

Salvador García Soto

A Guadalupe Taddei la expuso su pareja y contratista favorito, Alfredo Hernández, quien, dolido porque la presidenta del INE le canceló contratos y lo cambió por otras empresas, luego de que se conociera de su relación personal y sentimental y del enriquecimiento que, tanto el empresario como la funcionaria electoral habían logrado a través de esta “sociedad” que fue denunciada por otras empresas del sector electoral.

Cuando Taddei empezó a hacer a un lado a Cajas Graff y a favorecer a otras empresas, José Alfredo buscó a políticos de oposición y a medios importantes para ofrecerles un arsenal de pruebas, videos y evidencias de que no sólo sostuvo una relación personal con la consejera presidenta, sino que él mismo decía a voz de cuello que ella era “una traidora” y que, después de que él les puso mansiones a ella y a sus hijos en Jardines del Pedregal, ahora ella le volteaba la espalda.

“Yo los hice vivir como ricos, les enseñé el mundo, hasta les puse casas en el Pedregal a ella y a sus hijos y ahora ella me traiciona. Yo nombré a todos sus funcionarios, al secretario ejecutivo, al director de administración a todos yo los ponía, pero ahora me desconoce y, aunque duerme conmigo es como si yo durmiera con el enemigo”, le confió Alfredo Hernández a un senador de oposición al que buscó sin conocerlo para hablarle de todo lo que sucedía en el IFE y anunciarle que iría en contra de quién aún era su pareja sentimental: Guadalupe Taddei Zavala.

La fuente que hundió a Taddei y la orilló a la renuncia que anoche presentó apenas una semana después de que empezaran a filtrarse videos, documentos y pruebas de la corrupción que privó durante su mandato, fue su propia pareja y contratista favorito. Pero él no es el único responsable de que en el INE se haya cometido el peor saqueo de su historia. Hay otros dos personajes políticos que tienen responsabilidad directa en este escándalo de corrupción inédito en el organismo electoral nacional y sus nombres son de todos conocidos: Alfonso Durazo Montaño y Sergio Gutiérrez Luna.

Al gobernador de Sonora y flamante presidente del Consejo Nacional de Morena le debemos los mexicanos que haya llegado a la presidencia del Instituto Nacional Electoral Guadalupe Taddei Zavala. Durazo conocía a Taddei por haber sido la presidenta del instituto electoral de Sonora que manejó su elección como gobernador y con quien tenía un pacto de lealtad y complicidad que lo llevaron a emplear a su hijo, Luis Rogelio Piñeda Taddei, quien primero fue consejero jurídico y después secretario particular del gobernador morenista de Sonora.

Pero si Durazo impulsó y apoyó a Taddei para que fuera electa en la Cámara de Diputados como la consejera presidenta del INE, quien convirtió a la señora en “todo poderosa” y tuviera facultades extraordinarias para nombrar a todos los funcionarios y directivos ejecutivos y administrativos del instituto, fue nada menos que el diputado veracruzano, pero avecindado en Sonora, Sergio Gutiérrez Luna.

El expresidente de la Cámara de Diputados fue el cerebro y autor de la “reforma electoral” que de manera subrepticia y tramposa logró colar en el Senado de la República, metida dentro, sin que tuviera nada que ver, dentro del paquete para aplazar la próxima elección judicial hasta 2028 con la que no tenia relación, con la que modificaron el funcionamiento del INE colegiado y le quitaron facultades de nombramientos que tenían los 11 consejeros, para dárselos todos, sin ningún contrapeso, a la presidencia del INE.

Y no fue sólo que Gutiérrez Luna tuviera una ocurrencia y que quisiera ayudar a Guadalupe Taddei porque su nula capacidad y habilidad para cabildear entre los consejeros del INE le hubieran impedido sacar los nombramientos ejecutivos y administrativos; lo que se escucha en la propia Cámara de Diputados es que el diputado vinculado a Sonora, ayudó a aumentar el poder y las facultades de la señora porque él también buscaba ser parte del millonario negocio y saqueo que se facilitó con la reforma impulsada por él.

Así que ya se fue Taddei, que no aguantó ni una semana la avalancha de evidencias, videos, documentos y demás pruebas de su corrupción inaudita; pero falta saber si la señora y todos los que con ella se enriquecieron a partir del presupuesto del INE serán acusados y procesados por presuntos delitos graves que ya investiga la Auditoría Superior de la Federación o si, como ya es práctica en Morena y la 4T, la dejan ir sin asumir la responsabilidad penal de sus actos.

Y también falta ver si los “padrinos” de Taddei dan la cara y, por lo menos le explican a los mexicanos, por qué le dieron a una mujer tan incapaz y cuestionable, uno la posibilidad de que la mayoría de Morena la votara y designara consejera presidenta del INE, y el otro la redacción de una reforma (que aprobó ciegamente la mayoría de Morena en el Congreso) para otorgarle facultades extraordinarias y permitir que el área de licitaciones y compras del organismo electoral se convirtiera en una fuente de saqueo y enriquecimiento para Guadalupe, su pareja, sus amigos y familiares.

Columna: La caída de Taddei, sus contratistas y las cuentas por saldar

La permanencia de Guadalupe Taddei al frente del INE era insostenible. Todavía el sábado, según versiones periodísticas, dijo a sus compañeros “no me voy”. Sin embargo, el domingo anunció que presentaría su renuncia este lunes. Arrastraba varios conflictos internos, acusaciones -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana