Oro supera US$5.200 y extiende rally

El oro consolida su rally en 2025, supera los US$5.200 y se apoya en bancos centrales, ETF, política monetaria y tensiones geopolíticas.
El precio del oro mantiene una tendencia alcista en 2025 tras acumular un avance superior al 20% en el año y cotizar por encima de US$5.200 por onza, impulsado por compras de bancos centrales, flujos hacia ETF, expectativas de recortes de tasas y un entorno marcado por riesgos macroeconómicos y tensiones geopolíticas, incluida la escalada en Irán.
El mercado del oro atraviesa una fase de fuerte apreciación respaldada por factores estructurales. De acuerdo con la firma ING, el impulso podría moderarse en el corto plazo, pero los fundamentos que sostienen el ciclo alcista permanecen vigentes y, en algunos casos, se están fortaleciendo.
Demanda oficial y diversificación de reservas
Desde 2022, tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia, los bancos centrales han intensificado la diversificación de reservas internacionales ante riesgos de sanciones y fragmentación geopolítica. ING señala que la demanda del sector oficial continúa siendo la columna vertebral del mercado del oro.
El caso de Polonia refleja esta estrategia, al proyectar elevar sus reservas hasta 700 toneladas desde aproximadamente 550. China también extendió sus compras durante quince meses consecutivos hasta enero, consolidando una tendencia de acumulación sostenida.
El World Gold Council advierte que las valoraciones elevadas en renta variable y crédito, junto con riesgos macro persistentes, refuerzan el atractivo del metal como activo refugio y cobertura ante inflación, incertidumbre y volatilidad.
ETF, tasas y Reserva Federal
Los flujos hacia fondos cotizados respaldados por oro han ganado protagonismo. Analistas de Bernstein sostienen que la demanda ha sido impulsada principalmente por bancos centrales y ETF, amplificando los movimientos de precios cuando se aceleran las entradas de capital.
En el frente monetario, las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal constituyen un catalizador relevante. Según estimaciones citadas por Bernstein, el lingote ha subido en promedio 6,53% doce meses después del inicio de ciclos de relajación monetaria, lo que podría implicar un rendimiento potencial adicional cercano al 13% si se concretan al menos dos ajustes.
Proyecciones y riesgos hacia 2030
Bernstein proyecta un precio de US$4.800 por onza en 2026 y US$6.100 en 2030, apoyado en compras oficiales, flujos ETF y tasas reales más bajas. No obstante, el escenario contempla riesgos como un repunte sostenido de rendimientos reales o una desaceleración en la acumulación de reservas.
En paralelo, la escalada en Irán y el entorno geopolítico global mantienen activa la demanda de activos refugio. El debate actual no gira en torno a si el oro ha alcanzado máximos históricos, sino sobre la capacidad de los catalizadores —bancos centrales, política monetaria, inflación, ETF y tensiones geopolíticas— para sostener una nueva etapa del ciclo alcista.
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