Obispo llama a orar en el mes del seminario, 60 jóvenes se preparan como sacerdotes

La diócesis invita a orar y apoyar formación sacerdotal durante febrero, mes del seminario.
El obispo de la diócesis de Saltillo, Hilario González, llamó a la comunidad católica a fortalecer la oración y el apoyo económico durante el Mes del Seminario, celebrado en febrero, con el objetivo de impulsar las vocaciones sacerdotales y respaldar la formación de los futuros presbíteros.
Actualmente, el seminario diocesano atiende a cerca de 70 jóvenes provenientes de Saltillo, Piedras Negras y otros municipios del estado como Monclova y Castaños. De ellos, alrededor de 60 se encuentran en el proceso formativo que abarca desde el nivel preparatoria hasta etapas avanzadas de estudios eclesiásticos.
Oración por nuevas vocaciones
El obispo destacó que durante este mes se promueve de manera especial la oración por las vocaciones al sacerdocio, con la intención de que más jóvenes descubran en su interior el llamado a servir a Dios y a la comunidad. Comentó que el sacerdocio es una vocación que nace del amor a Dios y al prójimo, y que requiere un proceso de discernimiento profundo.
En este sentido, invitó a los jóvenes a preguntarse cuál es su misión y de qué manera pueden servir mejor, abriendo su corazón a la posibilidad de una vida consagrada.
Formación integral y acompañamiento
El proceso formativo en el seminario no solo contempla la preparación académica, sino también el crecimiento humano y espiritual de los aspirantes. La diócesis busca que los seminaristas reciban una formación integral que los prepare para responder a las necesidades pastorales de la comunidad.
Como parte de este esfuerzo, se prevé que en 2026 sean ordenados cinco nuevos sacerdotes para la diócesis de Saltillo, lo que representa un signo de esperanza ante la necesidad de más ministros en las parroquias.
Apoyo económico de la comunidad
Además de la oración, el Mes del Seminario también impulsa el respaldo económico de los fieles para sostener los gastos de formación. El obispo recordó que la preparación de un sacerdote implica años de estudio y acompañamiento, por lo que la participación solidaria de la comunidad es fundamental.
El obispo reiteró el llamado a fortalecer las vocaciones sacerdotales como una responsabilidad compartida, confiando en que febrero sea un tiempo propicio para renovar el compromiso con el seminario y con el futuro de la Iglesia en la región.
Noticias del tema