El Tiempo de Monclova 🔍

MONCLOVA Audiencia Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

La ruta que derrumbó al “héroe”

Audiencia
Lluvia Estrada
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

La Fiscalía expuso que Elías “N” presuntamente simuló el rescate del recién nacido; el GPS de la ambulancia no lo ubicó en el contenedor donde dijo haberlo encontrado.

Elías “N” llegó a la sala de acusaciones con la mirada hundida. Vestía pantalón de mezclilla azul, playera negra y unas crocs azules. No miraba de frente. Caminaba con los ojos puestos en el piso o quizá en las esposas que unían sus manos con sus pies. Encadenado de manos y pies, ingresó a la sala 2 del Juzgado de Delitos Penales en Frontera, Coahuila, para enfrentar ante un juez de control la imputación por el delito de falso testimonio.

A su lado permanecía su abogado, Ricardo Martínez Suárez. Frente a él, el Ministerio Público comenzó a desarmar una historia que, apenas unos días antes, había sido presentada como un acto de humanidad: el supuesto rescate de un recién nacido abandonado en un contenedor de basura en Castaños.

Durante las poco más de dos horas que duró la audiencia, Elías mantuvo un semblante ansioso. Parpadeaba con insistencia. Por momentos parecía sentir miedo; en otros, vergüenza. Miraba de reojo a los representantes de los medios de comunicación, los mismos a quienes, menos de una semana antes, les había relatado una versión en la que aparecía como héroe, como el paramédico que había salvado a un bebé recién nacido de entre la basura.

Al inicio de la audiencia, el juez le preguntó si deseaba declarar, advirtiéndole que cualquier manifestación podría ser utilizada a su favor o en su contra dentro de la carpeta de investigación que ya lo señala como presunto responsable. Elías guardó silencio. La historia, entonces, comenzó a contarla la Fiscalía.

El relato inicial era el que todos habían escuchado. Elías dijo que circulaba por la calle Venustiano Carranza cuando una mujer le hizo señas para que se detuviera. La describió con playera café, falda negra, sandalias, cabello rizado y tez morena. Según su versión, la mujer le dijo que se escuchaban ruidos dentro de un contenedor de basura.

Afirmó que al principio no vio nada al interior del depósito, pero después escuchó la tos de un bebé. Al revisar en la parte trasera del contenedor, aseguró haber encontrado una bolsa negra de hule. Dentro, dijo, estaba un recién nacido, todavía con placenta y cordón umbilical. De acuerdo con esa versión, lo envolvió con una sábana para darle calor, le limpió las vías respiratorias, le dio masaje pulmonar y posteriormente lo trasladó primero a la PRONNIF y luego al Hospital Amparo Pape de Benavides.

Era la historia perfecta para un acto heroico. Un paramédico que pasaba justo por el lugar indicado, a la hora exacta, y que lograba salvar la vida de un bebé que había sido abandonado. Incluso, de acuerdo con lo expuesto, de esa supuesta hazaña surgió la intención de ponerle al menor un nombre inspirado en quien presuntamente lo había rescatado.

Pero en esa historia de humanidad había un “pero”. Y ese “pero” llegó el 29 de junio, cuando Damaris “N”, pareja sentimental de Elías y hasta ahora identificada como madre del menor, acudió ante el Ministerio Público. Ahí, según lo narrado en audiencia, dijo que ya no podía más, que las cosas se habían salido de control.

“Elias llegó por mí a mi casa como a las diez diez de la mañana del 24 de junio”, habría declarado ante la autoridad. Dijo que él le pidió acompañarlo por un equipo y que, durante el trayecto, comenzaron a discutir. Primero, porque ella le reclamaba que en el trabajo se aprovechaban mucho de él. Después, la discusión escaló a los celos. Según su declaración, Elías le reclamaba que ya quería que ella lo presentara como su novio y que lo presumiera en redes sociales.

En medio de esa discusión, Damaris comenzó a sentir dolores fuertes, cólicos intensos. De pronto, se le rompió la fuente. Elías, según lo declarado, le dijo que eso había ocurrido. Condujo la ambulancia hasta una calle ubicada a un costado del panteón municipal de Castaños. Ahí, de acuerdo con el relato presentado por la Fiscalía, ella comenzó con labor de parto.

Damaris dijo que estaba muy asustada. También señaló que sintió que Elías pudo haberse aprovechado de su vulnerabilidad, pues presuntamente le insistía en seguir con el plan que ambos habían tenido desde el principio: no decir nada del embarazo y buscar la manera de dar en adopción al bebé, bajo el argumento de que no tenían las condiciones económicas para mantenerlo.

Ella, de acuerdo con lo expuesto en audiencia, ganaba alrededor de mil 250 pesos quincenales, mientras que Elías percibía aproximadamente 350 pesos diarios. Ambos habrían acordado ocultar el embarazo y, cuando naciera el menor, buscar una familia que pudiera darle una mejor calidad de vida.

Después del parto, según la declaración, Elías llevó a Damaris de regreso a su casa para que se bañara, pues tenía restos de placenta, sangre y otros fluidos propios del nacimiento. Aquella versión cambió por completo el sentido de las supuestas casualidades que habían rodeado el caso desde el inicio.

La Fiscalía comenzó entonces a atar los cabos que no encajaban. ¿Por qué Elías apareció justo en el lugar donde presuntamente estaba el bebé? ¿Por qué la atención fue tan inmediata? ¿Por qué había movimientos que no coincidían con la versión pública del rescate?

La siguiente declaración clave fue la del director de Seguridad Pública de Castaños, quien acudió por cuenta propia ante el Ministerio Público. Explicó que desde el primer momento hubo situaciones que le parecieron extrañas en el caso del bebé abandonado. Además, presentó la ruta de la ambulancia utilizada ese día, pues las unidades municipales cuentan con sistema GPS.

De acuerdo con lo expuesto durante la audiencia, la ruta marcada por el GPS fue la siguiente:

10:26 horas: la ambulancia se ubicó en la casa de Damaris “N”, donde permaneció varios minutos.
10:37 horas: la unidad apareció en la zona del panteón municipal. 10:52 horas: llegó a la base de Bomberos, donde permaneció aproximadamente 28 minutos.
11:33 horas: regresó a la casa de Damaris “N”, donde estuvo alrededor de un minuto.
11:37 horas: llegó al DIF de Castaños.
11:38 horas: se dirigió hacia el Hospital Amparo Pape de Benavides.
12:15 horas: llegó a Seguridad Pública para lavar la unidad; ahí pidió químicos, agua y trapos.
13:09 horas: regresó a Bomberos, donde permaneció aproximadamente 26 minutos.

El comandante mostró 17 capturas de la ruta de la ambulancia. En ninguna de ellas, según lo señalado por el Ministerio Público, la unidad apareció en el sitio de los contenedores donde Elías había dicho que encontró al recién nacido.

Para la Fiscalía, aquello reforzó la teoría de que el rescate había sido una simulación.

A ello se sumó otro elemento: la revisión de redes sociales del acusado. El Ministerio Público señaló que encontró publicaciones en las que Elías hacía alusión a la solidaridad y al deseo de que se encontrara al responsable del abandono, como si intentara alejar cualquier sospecha sobre él y sobre Damaris.

La investigación también llegó hasta la ambulancia. De acuerdo con lo expuesto, personal especializado aplicó el químico Bluestar, utilizado para detectar rastros de sangre. El resultado habría revelado manchas hemáticas en distintas partes de la unidad, entre ellas el asiento del copiloto y el área de atención del paciente.

La historia del héroe comenzó a desmoronarse dentro de la misma sala donde Elías permanecía sentado, encadenado, en silencio, mientras la Fiscalía narraba una versión muy distinta a la que él había contado públicamente.

Al final de la audiencia, el Ministerio Público solicitó prisión preventiva como medida cautelar, al considerar que existía riesgo de que el imputado pudiera evadir la acción de la justicia. Sin embargo, el juez desestimó dicha petición y determinó imponerle arraigo domiciliario hasta la siguiente audiencia, programada para el 2 de julio.

Elías salió de la sala sin aquella imagen de héroe que había construido días antes. Ya no era el paramédico que pasaba por casualidad y salvaba a un recién nacido de la basura. Ahora enfrentaba una investigación en la que la Fiscalía sostiene que detrás del supuesto rescate hubo una mentira, una ruta que no coincidió y una ambulancia que, según las pruebas presentadas, nunca estuvo donde él dijo haber encontrado al bebé.

Noticias del tema


    Más leído en la semana