La 'bebé milagro' vuelve a casa tras sobrevivir a quemaduras

Margarita regresó a su hogar tras sobrevivir a graves quemaduras que casi le arrebatan la vida.
La pequeña Margarita volvió a su hogar en la colonia Occidental, en Frontera, donde hoy los vecinos la llaman “la bebé milagro”. Dos meses después de sufrir un grave accidente que la dejó con apenas un 20 por ciento de probabilidades de sobrevivir, la niña camina nuevamente, sonríe y llena de esperanza a su familia y vecinos.
Su madre, Mónica Romero, todavía habla con asombro sobre lo ocurrido. La tarde del 7 de enero, un accidente doméstico cambió la vida de la familia: una olla con frijoles hirviendo cayó sobre Margarita mientras se encontraba en su andador, provocándole quemaduras severas que pusieron en riesgo su vida. Y fueron motivo para ser traslada de urgencia al hospital Shriners Children’s Northern California, en Sacramento, donde fue sometida a cirugías de injertos de piel.

Un regreso que parecía imposible
Hoy, contra todos los pronósticos médicos iniciales de un 50% de quemaduras en la mayoría de las partes del cuerpo y con órganos que presentaron fallas, Margarita ha regresado a su casa ubicada en la calle Privada Ayuntamiento. Ahí, entre abrazos y miradas emocionadas, la pequeña continúa su proceso de recuperación. “Ya está bien, gracias a Dios. De hecho, ya hasta camina”, cuenta su madre con la voz entrecortada. Aunque aún cojea un poco y una de sus manos tiene movilidad limitada por los injertos, el simple hecho de verla desplazarse por la casa es un milagro para quienes la acompañaron durante su lucha.
La recuperación ha sido tan rápida que incluso la propia madre se muestra sorprendida. “Nos decían que iba a ser muy difícil, pero ella ha salido adelante”, afirma.

Un tratamiento largo y delicado
El proceso, sin embargo, aún no termina. Margarita debe usar un traje de compresión durante 23 horas al día para evitar que la piel se retraiga y provoque complicaciones en sus cicatrices. Además, médicos especialistas planean realizar procedimientos para liberar la movilidad de su mano y su pie. El próximo 5 de junio la pequeña viajará a Tijuana para una evaluación que podría llevarla posteriormente a California, donde recibiría tratamientos especializados como láser para disminuir las cicatrices y mejorar la elasticidad de su piel.
A pesar de todo, Mónica insiste en que su hija debe ser tratada como cualquier niña. “No quiero que la miren como si fuera una niña con discapacidad. Ella es una niña normal, solo necesita cuidados”, dice con firmeza.

Peluches, su refugio después del dolor
Tras los meses de hospitalización y aislamiento, Margarita encontró consuelo en algo sencillo pero poderoso: los peluches. Su madre cuenta que se convirtieron en su lugar seguro. Durante su estancia médica en California le regalaron al menos 16 peluches, y todos los cargó con cariño. Con ellos duerme, juega y hasta les da besos. Para la pequeña, esos muñecos suaves se volvieron una forma de sentirse protegida después del dolor.


Una familia que aún necesita apoyo
Aunque la niña ya está en casa, la familia enfrenta nuevos retos. Margarita necesita medicamentos y cremas especiales para tratar sus quemaduras, como la crema Minerin de la línea Major, además de otros tratamientos médicos. Quienes deseen apoyar pueden comunicarse al 844 833 20 41 o al 866 231 15 02, o acudir directamente a su domicilio en la colonia Occidental.
Mientras tanto, en la calle Privada Ayuntamiento, los vecinos siguen repitiendo el mismo apodo con cariño: la “bebé milagro”, una pequeña que convirtió el dolor en esperanza.



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