Inflación pega a Cáritas en el arranque de 2026

En dos meses de 2026, Cáritas de Alimentos enfrenta alza de precios que encarece despensas.
En el inicio de este año, con apenas dos meses transcurridos, el Banco de Alimentos Cáritas ya resiente los efectos de la inflación en la adquisición de productos básicos para sus paquetes alimentarios. Rolando Villarreal Cereceres, presidente de Cáritas Banco de Alimentos, reconoció que el encarecimiento de insumos y de la logística ha obligado a la institución a replantear estrategias para mantener su operación sin reducir apoyos a las familias beneficiarias.
Aunque no pudo precisar un producto con un aumento exacto, Villarreal confirmó que el impacto inflacionario es real y constante. Recordó que, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), la inflación anual en enero de 2026 se ubicó en 3.79 por ciento, cifra que, al acumularse mes con mes, encarece el costo actualizado de los alimentos mediante la fórmula de “monto actualizado”.
Productos básicos y variaciones de precio
El presidente explicó que Cáritas adquiere de manera regular frijol, arroz, harina y verduras, insumos que integran las despensas mensuales. Aunque no llevaba consigo cifras específicas, señaló que estos productos “sí se elevan un poquito”, siguiendo la tendencia general del mercado. Villarreal detalló que una parte importante de los alimentos se gestiona a través de la Red de Bancos de Alimentos de México y proviene de otras regiones del país. Esto implica cubrir costos de transporte y gastos inherentes a la distribución. Aun cuando los precios suelen ser más bajos que en el mercado comercial, la institución debe absorber esos desembolsos para garantizar la llegada oportuna de los víveres.

Compras en mayoreo y alianzas estratégicas
Para complementar los paquetes, Cáritas también compra alimentos en mercados mayoristas de Monterrey, Saltillo y Monclova. El presidente destacó alianzas con proveedores como la familia Miller, quienes venden harina a precios preferenciales y realizan aportaciones adicionales en cada compra. Estas relaciones permiten mejorar condiciones, incrementar volúmenes y alcanzar a más beneficiarios.
Actualmente, el Banco de Alimentos atiende a aproximadamente 8 mil familias. Villarreal aclaró que el padrón es dinámico: algunas personas salen del programa al mejorar su situación, mientras que otras se integran por nuevas necesidades. Cada registro puede representar a dos o tres personas cuando se trata de parejas o familias completas. Ante el panorama económico, Cáritas busca nuevas alternativas y alianzas para contener costos sin disminuir la calidad ni cantidad de apoyo. Villarreal subrayó que el reto es mantener estable la entrega de despensas en un contexto donde los precios siguen presionando al alza, reafirmando el compromiso de la institución con las comunidades más vulnerables.

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