Brecha laboral persiste para personas con discapacidad en Piedras Negras

Solo 1.4% de los negocios en Coahuila contrata personas con discapacidad, con 5,683 empleados; a nivel nacional, 40.6% participa en actividades económicas, dejando seis de cada diez sin empleo formal.
Cada 27 de febrero se conmemora en México el Día Nacional por la Inclusión Laboral, una fecha que invita a reflexionar sobre el acceso equitativo al empleo para todos los sectores de la población.
Sin embargo, en entidades como Coahuila y particularmente en municipios fronterizos como Piedras Negras, las cifras oficiales muestran que la inclusión de personas con discapacidad en el mercado laboral formal sigue siendo limitada.
Capacidades
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Coahuila únicamente 1.4 % de los establecimientos económicos reportaron haber contratado al menos a una persona con discapacidad durante el periodo evaluado en los Censos Económicos 2024. Esto equivale a 5,683 personas con discapacidad empleadas dentro de unidades productivas en todo el estado, una proporción baja si se considera el tamaño del sector empresarial. A nivel nacional, el panorama tampoco resulta alentador. El INEGI estima que en México existen alrededor de 8.8 millones de personas con discapacidad, pero apenas 40.6 % participa en alguna actividad económica. Esto significa que seis de cada diez personas con discapacidad no cuentan con empleo formal o permanecen fuera del mercado laboral. La diferencia respecto a la población sin discapacidad evidencia que la brecha estructural sigue siendo profunda.
Programas
Especialistas de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) han señalado que uno de los principales retos es la falta de cultura empresarial incluyente y la necesidad de fortalecer programas de vinculación laboral. Aunque existen estrategias como ferias de empleo inclusivas y bolsas de trabajo especializadas, la cobertura aún es insuficiente frente a la demanda real. Por su parte, el Sistema Nacional DIF impulsa programas de capacitación y orientación para personas con discapacidad y sus familias, buscando facilitar su integración productiva. No obstante, personal vinculado a estos esquemas reconoce que todavía persisten barreras culturales y físicas en muchos centros de trabajo, desde infraestructura no adaptada hasta desconocimiento sobre ajustes razonables.
Situación
En el ámbito internacional, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido que la exclusión laboral de personas con discapacidad no solo representa un problema de derechos humanos, sino también una pérdida económica para los países, al desaprovechar talento y capital humano disponible. En Piedras Negras, asociaciones civiles locales dedicadas a la inclusión laboral coinciden en que el principal obstáculo continúa siendo el prejuicio. Aunque algunas empresas han comenzado a implementar políticas internas de inclusión, los procesos de contratación suelen ser más largos y, en ocasiones, condicionados a perfiles muy específicos, principalmente personas con discapacidad motora o visual leve. Las historias personales reflejan esta realidad. María Fernanda López, quien vive con discapacidad motora, relata que acudió a múltiples entrevistas antes de obtener una oportunidad como asistente administrativa. “En varias ocasiones me dijeron que el puesto requería movilidad constante, aunque muchas tareas podían hacerse desde un escritorio”, comenta. Finalmente, una empresa decidió realizar ajustes mínimos en su espacio de trabajo, lo que le permitió integrarse de manera estable. Hoy asegura que su desempeño ha demostrado que la discapacidad no es sinónimo de incapacidad.
Servicios
Luis Alberto Martínez, con discapacidad visual, comparte una experiencia similar. Tras capacitarse en herramientas digitales accesibles, encontró empleo en el área de atención telefónica de una empresa de servicios. “Lo más importante fue que aceptaran implementar software lector de pantalla; después de eso, pude trabajar como cualquiera”, explica. Su caso evidencia que en muchos casos los cambios requeridos son técnicos y relativamente accesibles. Por su parte, Ana Sofía Ramírez, con discapacidad intelectual leve, concluyó recientemente un proceso de formación laboral y busca incorporarse al comercio local. Su familia señala que el acompañamiento y la capacitación han sido claves, pero reconocen que aún enfrentan resistencia por parte de algunos empleadores que dudan de su desempeño sin haberle dado una oportunidad. Especialistas como Mariana López, del área laboral del Instituto Regional de Capacitación y Empleo de Piedras Negras, y representantes de Acceso a la Justicia y del Sistema DIF Coahuila, coinciden en que la inclusión laboral efectiva requiere una estrategia integral: incentivos fiscales para empresas incluyentes, seguimiento institucional, capacitación constante, adaptación de infraestructura y campañas permanentes de sensibilización. Además, subrayan que es necesario fortalecer la coordinación entre el sector público, privado y organizaciones civiles para ampliar la oferta de empleo formal.
Empleo: Mercado laboral inicia 2026 con pérdida de 705,427 empleos formales
El mercado laboral mexicano tuvo un inicio crítico en 2026, con 705,427 empleos perdidos, afectando principalmente a la ocupación formal y elevando la tasa de desempleo. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), enero de 2026 registró la segunda peor pérdida -- leer más
Noticias del tema