Apuestas deben hacerse con dinero disponible y sin comprometer el sueldo: economista
“Lo recomendable en este sentido es primero asegurar tus gastos fijos”, señaló el especialista.

El caso registrado el pasado fin de semana en Piedras Negras, donde un hombre perdió su sueldo en apuestas realizadas en un casino en línea y posteriormente intentó quitarse la vida, vuelve a poner sobre la mesa el impacto que puede tener el juego cuando deja de ser una actividad de entretenimiento y comienza a afectar las finanzas personales.
La situación también cobra relevancia en esta frontera debido a la cercanía con Eagle Pass, Texas, donde habitantes de Piedras Negras tienen acceso a establecimientos como el Kickapoo Lucky Eagle Casino, al que acuden para participar en diferentes actividades de juego utilizando dólares.
Ante este panorama, el equipo de periódico El Tiempo acudió a charlar con el economista local Héctor Rodríguez para conocer cuál sería el manejo financiero recomendable para una persona que considera las apuestas como uno de sus principales pasatiempos.
Rodríguez explicó que destinar cierta cantidad de dinero al entretenimiento puede ser válido, siempre y cuando primero se cubran las necesidades fundamentales y exista un presupuesto específico para este tipo de actividades.
“Lo recomendable en este sentido es primero asegurar tus gastos fijos”, señaló el especialista, quien mencionó entre ellos los relacionados con salud, transporte, vivienda, alimentación, seguros y otros compromisos que deben cubrirse de manera prioritaria.
Una vez que esos gastos están garantizados y existe dinero disponible, agregó, puede destinarse una parte al esparcimiento, pero siempre dentro de un rango acorde con las posibilidades económicas de cada persona.
El problema aparece cuando las apuestas comienzan a realizarse con dinero destinado a las necesidades del hogar, con el sueldo completo o incluso mediante tarjetas de crédito y préstamos.
Rodríguez explicó que existen personas para quienes apostar representa uno de sus principales pasatiempos, por lo que la clave está en establecer previamente una cantidad que pueda destinarse exclusivamente a esa actividad y respetar el límite establecido.
También advirtió sobre el riesgo de intentar recuperar inmediatamente una pérdida mediante nuevas apuestas. Desde el punto de vista financiero, explicó, esto puede provocar que una persona incremente progresivamente el dinero destinado al juego y termine comprometiendo recursos que originalmente tenían otro propósito.
El fenómeno no es menor a nivel nacional. La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025 reportó que 4.3 por ciento de la población mexicana de 12 a 65 años participó en juegos de apuestas durante los 12 meses previos al levantamiento. Entre la población adulta de 18 a 65 años, la proporción fue de 3.9 por ciento.
El mismo estudio encontró que, entre las personas que participaron en juegos de apuestas durante ese periodo, 6.3 por ciento presentó criterios de juego problemático. La proporción fue de 8.7 por ciento entre los hombres apostadores y de 1.4 por ciento entre las mujeres.
Rodríguez señaló que detrás de una situación de este tipo pueden existir factores personales, psicológicos y emocionales, pero sus consecuencias terminan trasladándose también al ámbito económico y familiar.
Por ello, recomendó separar las apuestas de los gastos esenciales y evitar utilizar dinero que ya tiene un destino establecido.
La regla financiera, explicó, debe ser sencilla: primero cubrir las obligaciones, después considerar el ahorro y otros compromisos y, únicamente si existe un excedente, destinar una cantidad limitada al entretenimiento.
De esta manera, una actividad recreativa no tendría que convertirse en una deuda ni poner en riesgo el ingreso destinado a mantener la estabilidad económica de una persona o de su familia.
Noticias del tema