Abasto de insumos y alimentos en el norte en riesgo por paros

Aunque no hay desabasto ni retrasos significativos, tienen riesgo que, de prolongarse los bloqueos a fletes de mercancías, insumos y productos alimenticios, afecte la zona y haya alza de precios.
El creciente movimiento de transportistas y productores del campo que mantienen paros en diversas carreteras del centro y sur del país comienza a preocupar al sector empresarial del norte por el riesgo de la falta de productos, insumos y ciertos alimentos que se surten.
Aunque no hay afectaciones directas por ahora, la preocupación se incrementa porque lejos de disminuir, más estados se están sumando a los cierres en exigencia de seguridad, precios justos y freno a la delincuencia organizada, reconoció Jorge Mtanous, presidente de la Canacintra.
“Sí puede haber crisis de abasto si esto continúa”: Canacintra
El presidente de la Canacintra, Jorge Mtanous, explicó que la región depende en gran medida de mercancías provenientes del centro y sur, incluidos insumos industriales como el acero y diversas refacciones, y productos perecederos, artículos de la canasta básica y mercancías que llegan a través de puertos como Manzanillo y Veracruz.
“Sí, sí puede haber riesgo. No tenemos muchos clientes directos de esas zonas, pero sí proveeduría. Hay artículos perecederos y no perecederos que vienen del sur, de las fronteras o de los puertos, y sí nos pueden afectar”, señaló.
Aunque al momento no se reportan interrupciones en las entregas, Mtanous reconoció que un bloqueo mayor a 15 días podría crear problemas de desabasto en distintos productos, desde alimentos hasta materiales usados en la manufactura.
“Hasta ahora no ha habido desabasto, pero si esto se prolonga sí habría riesgo. Si los productos no tienen almacenamiento suficiente, claro que podría afectar”, afirmó.
Inseguridad, extorsión y pérdida de competitividad
Los transportistas y productores que protestan exigen al gobierno federal mayor seguridad en carreteras, regularización en el precio de productos como el limón, monopolizados por grupos criminales, y el cese de cuotas impuestas por la delincuencia para permitir el traslado de mercancías.
Mtanous advirtió que esta inseguridad está provocando daños colaterales que afectan a toda la cadena productiva nacional.
“Los problemas de inseguridad sí son graves. Esto nos quita competitividad, espanta inversionistas extranjeros y genera miedo en quienes compran productos mexicanos. No saben si les van a llegar o no”, señaló.
La industria, añadió, también recibe insumos como acero, que en muchos casos se importa y llega a través de los mismos puertos afectados por bloqueos o riesgos logísticos.Agencias automotrices, refacciones, maquinaria y otros bienes también podrían verse afectados si el transporte continúa detenido.
Riesgo de aumento de precios en alimentos
Desde el sector comercio, la advertencia no es sobre el desabasto inmediato, pero sí sobre el costo, señaló Óscar Mario Medina, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco).
Expresó que el riesgo más cercano es que los alimentos lleguen más caros al norte del país debido a su dependencia del norte a los campos del centro y sur del país.
“La región no es productora de frutas ni legumbres. Todo eso viene de Monterrey y Monterrey se abastece de Tabasco, Michoacán y otros estados. Si el transporte sigue detenido, lo primero que veremos serán precios más altos”, explicó.
En Coahuila, recordó, el clima desértico limita severamente la producción agrícola. La entidad se especializa en forrajes y cultivos para el sector ganadero, no en alimentos para la mesa diaria.Esto significa que casi todo lo que se consume, jitomate, cebolla, limón, hortalizas, frutas, proviene de otros estados.
Por ello, incluso un retraso moderado en el traslado puede traducirse en aumentos de precios, especialmente en perecederos.
Carretera detenida, economía en pausa
El transporte es el eje que articula tanto el comercio como la industria. En México, más del 80% de las mercancías se trasladan por carretera, comentó Medina.Cuando ese flujo se interrumpe, los efectos se sienten desde la industria metalmecánica hasta la mesa de los hogares.
Ambos líderes empresariales coincidieron en que no se deben minimizar los paros, ya que su expansión a más estados significa que la presión se incrementa y la solución aún no se vislumbra.
Preocupación creciente, aunque sin afectación directa… por ahora
Tanto Canaco como Canacintra confirmaron que por el momento no existen retrasos graves, pero reconocen que el escenario puede cambiar rápidamente.
“Esperemos que se llegue a una negociación. Hace falta que le pongan atención”, expresó Mtanous.Medina coincidió: “Hoy no hay problema, pero el riesgo está ahí”.
La región, dependiente de mercancías foráneas y con clima poco favorable para producir alimentos, podría enfrentar en pocas semanas lo que parece lejano: precios más altos, menos surtido y presión en las cadenas industriales.


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